Subpersonalidades astrológicas y Gestalt

Subpersonalidades astrológicas

Por José Royo


Dentro de cada persona conviven diversos yoes que compiten, colaboran, se pelean, se necesitan, o se ignoran, y que están en una constante interacción. La mayoría de las corrientes psicológicas se han ocupado de estudiar esos diferentes yoes que residen en el interior del individuo, a fin de buscar la forma de entenderlos y armonizarlos. En el psicoanálisis se habla de tres instancias denominadas Ello, Yo y Superyo, el análisis transaccional se refiere a los estadios Padre, Adulto, Niño, en la terapia gestalt se utiliza el concepto de Perro de arriba-Perro de abajo, la psicosíntesis utiliza el término de subpersonalidades, y así esta idea de un interior fraccionado interactuante se repite en muchas de las teorías psicológicas contemporáneas.

 

 

Subpersonalidades

 

Entre las diferentes clasificaciones, el concepto de subpersonalidad se revela particularmente adecuado para el trabajo de análisis e interpretación astrológica. En su libro Psicosíntesis, Piero Ferrucci explica respecto a las subpersonalidades: 

 

"Las subpersonalidades son satélites psicológicos que coexisten como una multitud de vidas dentro del conjunto global de nuestra personalidad. Cada subpersonalidad tiene un estilo y una motivación propia, que a veces difiere de forma sorprendente de las que tienen las demás."

 

A nadie se le habrá escapado que esta definición de subpersonalidad tiene su correspondencia astrológica en emplazamientos fuertes y configuraciones destacadas de la carta astral, que representaría ese "conjunto global" de nuestra personalidad. Podríamos por lo tanto hablar de subpersonalidades astrológicas que corresponden a núcleos energéticos del tema natal, estructurados en torno al Ascendente, Sol, Luna, aspectos o determinados emplazamientos planetarios relevantes. Algunos hemos encontrado en la teoría de las subpersonalidades una perspectiva de trabajo que ha aumentado nuestra comprensión del tema natal, y ciertos astrólogos como Howard Sasportas o Tracy Marks han escrito sobre ello contribuyendo a la difusión de esta interesante estrategia interpretativa. En su seminario Subpersonalidades y conflictos psicológicos recogido en el libro El desarrollo de la personalidad, H. Sasportas cita algunos emplazamientos que pueden dar lugar a una subpersonalidad: 

  1. Posición por signo del Sol, la Luna y el Ascendente.
  2. Uno o más planetas en cualquiera de los cuatro ángulos.
  3. Las configuraciones de Stellium en un mismo signo.
  4. El predominio de un elemento. Igualmente la ausencia de un elemento, pero en ese caso se manifestará como "función inferior". 
  5. Los planetas no aspectados.
  6. Dos o más planetas del ánima (Luna, Venus, Neptuno) o del animus (Sol,  Marte, Júpiter, Urano) en aspecto.
Carta astral de Pablo Picasso

Además de confirmar estos puntos, creemos que puede haber otras ubicaciones y combinaciones que den lugar a subpersonalidades, aunque para determinarlas deberemos considerar la globalidad del tema natal. Por ejemplo, en el tema de Pablo Picasso (1881-1973) hay dos subpersonalidades que saltan fácilmente a la vista, una representada por el Stellium en Tauro y otra por el Sol y Mercurio en Escorpio. Sin embargo observamos que Venus (aparentemente poco energetizado) es regente del Stellium en Tauro y se encuentra en su domicilio de Libra. Además, Venus está aislado en Aire, es decir, es el único planeta de la carta astral que se encuentra en este elemento, por lo que adquiere toda la responsabilidad vinculada a comunicación, pensamientos, ideas, etcétera. La ubicación de Venus en Casa 3 parece ayudar a esas funciones simbolizadas por el elemento del Aire. Es también de señalar el sextil que recibe de la Luna (conjunción Nodo Norte y regente de Marte en Casa 12) en Sagitario y Casa 5, que confirma el factor comunicativo-creativo de Picasso que todos conocemos. El aspecto Venus-Luna encaja con uno de los puntos a los que se refiere Sasportas ("dos o más planetas del ánima en aspecto") pero incluso sin este aspecto de la Luna, el emplazamiento de Venus daría lugar a una subpersonalidad astrológica por todo lo anteriormente comentado. Resumiéndolo:  

  • Venus es regente del Stellium en Tauro en Casa 10 
  • Venus está en su domicilio de Libra
  • Venus está aislado en Aire  

Vemos pues que debe evaluarse todo el tema natal para determinar donde existen factores destacados o singulares, que pueden manifestarse con una entidad propia. Se podría objetar que no es necesario aplicar la teoría de las subpersonalidades para estudiar la carta astral, lo cual es totalmente cierto. Sin embargo dicha teoría proporciona una visión muy didáctica para el consultante, el estudiante de astrología y el propio astrólogo. Además, su aplicación no entra en conflicto ni interfiere con ningún método o enfoque astrológico que podamos utilizar.

 

 Gestalt y holismo

 

Para estudiar la interacción entre las subpersonalidades astrológicas del tema natal, el enfoque de la gestalt se revela particularmente fructífero. El término gestalt procede del alemán y podría traducirse como "estructura, forma o totalidad". Este término dio nombre la psicología de la gestalt una corriente que nació en Alemania hacia el 1912 de la mano de Wertheimer en colaboración directa con Kohler y Koffka.

 

La psicología de la gestalt desarrolla la teoría de que "la percepción se organiza espontáneamente en estructuras bien definidas, constituidas por una forma (el objeto percibido) y un fondo (su entorno)". Según el concepto de figura-fondo aquello que se percibe (figura) pierde su significado fuera del contexto en que se integra (fondo) algo que, como veremos más adelante, adquiere pleno sentido cuando interpretamos una carta astral. Igualmente la psicología de la gestalt integra el concepto holístico, desarrollado por el sudafricano Jan Smuts (1870-1950), según el cual "el todo es mayor que la suma de sus partes", estando además todo en interdependencia con todo. En palabras de Smuts:

 

"El todo y las partes se influyen mutua y recíprocamente y se modifican entre sí...  Las partes son moldeadas y ajustadas por el todo tal como el todo, a su vez,  depende de la cooperación de sus partes."

 

No es difícil aplicar esta idea a la carta astral en donde como sabemos todas sus partes (planetas, signos, casas y aspectos) están en interdependencia. En consecuencia si hay desequilibrio o tensión de alguna parte (o también si hay armonía), ello repercutirá en ese todo representado por la carta astral.

 

Hacia mediados del siglo XX, el psiquiatra y psicoanalista Fritz Perls (1893-1970), influenciado por la psicología de la gestalt, creó la terapia gestalt. En la terapia gestalt no existe una teoría compleja sino más bien una concepción de los procesos psicológicos, que pone el énfasis en el darse cuenta de lo que está ocurriendo sin intentar modificarlo. Es decir, para la terapia gestalt la clave estaría en tomar conciencia del "aquí y ahora" y responsabilizarse de los pensamientos, sentimientos y acciones del momento presente. También asume plenamente los principios holísticos como un factor fundamental en el proceso de comprensión e integración de las diferentes partes que componen la identidad individual. Refiriéndose a ello, Perls escribe en su libro El Enfoque Gestáltico:

 

"La premisa básica de la psicología de la gestalt es que la naturaleza humana se organiza en formas o totalidades y es vivenciada por el individuo en estos términos y puede ser comprendida únicamente en función de las formas o totalidades de las cuales se compone."

 

Aplicando esta premisa al concepto de subpersonalidades astrológicas, vemos que cada una de ellas puede ser considerada como una totalidad energética que es parte integrante de una totalidad mayor. Como ya dijimos, esta totalidad tendría como referente astrológico más inmediato el tema natal, en tanto que representa la globalidad vital y existencial del individuo. Por lo tanto, cualquier aspecto de la personalidad que estudiemos debe ser entendido como participante de un todo global, que no puede ser disociado del conjunto en que está integrado. Esto no es nada nuevo para quienes trabajamos como astrólogos -aunque no está de más recordarlo- pues sabemos que incluso cuando un planeta está aislado o sin aspectos a otros puntos de la carta astral, debe ser interpretado en función de sus regencias e implicaciones diversas, que revelan su participación en el conjunto al que pertenece.

 

 

Figura y fondo

 

El concepto de figura-fondo mencionado anteriormente puede servirnos para reflexionar en las diversas partes de la totalidad que estudiemos. Así, en nuestra práctica astrológica, dicho concepto nos remite al interés de detectar en el tema natal cual o cuales son las subpersonalidades (núcleos o combinaciones astrológicas) que emergen claramente como figura sobre un fondo. Una subpersonalidad puede emerger temporalmente, activada por un tránsito o progresión, o bien manifestarse de forma más o menos permanente debido a que se trata de una parte dominante que destaca sobre las demás. El tratamiento interpretativo que demos a la carta astral puede depender de estas primeras conclusiones.

 

De todas formas, todo y que la carta astral -en su vertiente radical y dinámica- nos revele un núcleo emergente, debemos tener en cuenta que la percepción del observador incide sobre lo observado. Por consiguiente puede ocurrir que el astrólogo perciba como figura destacada un determinado emplazamiento de la carta astral, mientras que el cliente manifiesta intereses o conductas que corresponden a otra parte de la carta. En estos casos será conveniente explorar si se trata de una maniobra inconsciente de nuestro consultante para eludir determinadas cuestiones, o si es nuestra percepción subjetiva la que nos ha llevado a centrarnos en una determinada zona de la carta astral. Independientemente de ello, sabemos que al transitar los planetas sobre puntos sensibles del tema natal emergen determinadas partes que exigen que nos ocupemos de ellas, mientras que el resto del tema natal queda como un escenario de fondo. Esto define una realidad cambiante en el que ciertas necesidades ocupan un primer plano, a la vez que otras necesidades retroceden -al menos temporalmente- a un segundo plano.

 

Igualmente puede ocurrir que el individuo se identifique de forma particular con una subpersonalidad que, representada por un emplazamiento destacado del tema natal, funcione como figura dominante impidiendo ver con claridad el contexto general de la existencia individual, que permanece en el fondo. En estos casos esa subpersonalidad suele estar vinculada a una conducta mediante la cual la persona se siente especialmente segura  por serle familiar o resultarle exitosa, a pesar de que pueda tener componentes destructivos en algunos casos.

 

Otras veces, la identificación con una subpersonalidad puede estar relacionada con la angustia que genera asumir otras partes de uno mismo que producen sentimientos de inadecuación o debilidad. Por ejemplo, alguien con Ascendente Aries y Marte en la Casa 1 podría identificarse con una subpersonalidad belicosa, que podríamos llamar "El Matón", mediante la cual el individuo consigue la fidelidad y el servilismo de aquellos que le temen. Dicha subpersonalidad puede quedar reforzada si en el tema natal existen subpersonalidades sensibles estructuradas en torno a los signos de Piscis o Cáncer, pues la subpersonalidad de "El Matón" será utilizada como coraza protectora que oculte aquellas partes más vulnerables de la personalidad.

 

Diálogo entre las partes

 

En la terapia gestalt se aglutinan una serie de ejercicios y estrategias, encaminadas a hacer consciente en el individuo los pensamientos y emociones que emergen de su interior en cada momento, a fin de que se responsabilice de ellas. Entre los ejercicios propuestos destaca la "técnica de diálogo" entre las partes en conflicto, que se revela de gran utilidad para la exploración vivencial de las subpersonalidades en el tema natal. Consiste sencillamente en hacer hablar a cada una de las partes, a fin de que se establezca un diálogo entre ellas y así poder tomar conciencia de cuales son sus necesidades y dificultades.

 

Si retomamos la subpersonalidad de "El Matón" del ejemplo de anterior, representada por el Ascendente Aries con Marte en Casa 1, dicha subpersonalidad podría expresarse diciendo: "Soy el más fuerte, todo el mundo me teme y respeta, y me siento poderoso"

 

Pero si existiese en ese mismo tema natal una conjunción Luna-Venus en Cáncer, probablemente tendríamos otra subpersonalidad que podríamos bautizar como "La Sensible" que diría: "Necesito intercambios de afecto y ternura, y me siento bien cuando puedo cuidar a los demás"

 

A partir de aquí se establecería un diálogo entre ambas partes, en donde El Matón podría decirle a La Sensible:  "Si te muestras sensible a las necesidades de la gente sólo conseguirás que se aprovechen de ti"

 

Mientras que La Sensible podría contestar a El Matón diciéndole: "Tu te crees muy fuerte y respetado, pero en realidad todos te tienen miedo y nadie te quiere". Luego volvería a contestar El Matón, después de nuevo La Tierna, y así sucesivamente...

 

El diálogo entre subpersonalidades evidencia los argumentos y necesidades de una y otra parte, que debaten dentro del individuo. Ello permite tomar conciencia desde fuera del conflicto existente, de cual es la subpersonalidad que domina (si la hay) y de la necesidad de educar y armonizar ambas partes. En el proceso de análisis y síntesis astrológica, la técnica del diálogo puede ser utilizada:

 

a) Por el astrólogo en la fase previa a la entrevista, cuando estudia la carta astral

b) Por el cliente (guiado por el astrólogo) durante la entrevista

 

Así, cuando al preparar la interpretación de una carta astral nos encontramos con un aspecto difícil, o si suponemos la existencia de una tensión entre subpersonalidades antagónicas, podemos establecer un diálogo imaginario, a fin de encontrar claves que sirvan para resolver el conflicto. A partir de aquí, podremos sugerir a nuestro consultante alternativas o compromisos que sean coherentes con su tema natal. Se trata de un ejercicio muy útil pues, aunque creamos tener una interpretación astrológica adecuada, la técnica de diálogo nos proporcionará una nueva visión que enriquecerá nuestro trabajo.

 

Igualmente, durante la entrevista podemos invitar a nuestro cliente a reflexionar sobre las necesidades que manifestarían cada una de las partes si hablasen entre ellas, a fin de buscar, con nuestra cooperación astrológica, las estrategias evolutivas que se podrían intentar. Esta operación tiene como valor añadido el hecho de involucrar a la persona en la búsqueda de soluciones, para aquellas cuestiones que atañen directamente a su propia vida.

 

 

El "aquí y ahora"

 

Otra particularidad de la terapia gestalt es su énfasis en el momento presente, que le distancia de determinadas teorías psicológicas que bucean en el pasado infantil del paciente como estrategia fundamental. En coincidencia con los milenarios postulados de la filosofía budista (donde probablemente se inspira), desde el enfoque gestáltico se insiste en que la experiencia presente es la única opción verdaderamente accesible para el individuo. En consecuencia, los recuerdos, sensaciones y deseos, deben ser tratados a partir de la particular vivencia que se tiene de ellos en el "aquí y ahora" personal.

 

Esta idea de que el presente es la única realidad accesible para el individuo, debería inducirnos a una reflexión sobre el uso que hacemos de las técnicas previsionales en la consulta astrológica. Utilizadas habitualmente para especular sobre el pasado o el futuro, las técnicas predictivas pueden servir como coartada inconsciente para huir de un presente que se revela insatisfactorio o conflictivo.

 

Una reorientación de la forma en que utilizamos las técnicas previsionales, apuntaría a la comprensión de procesos pasados o alternativas futuras desde el presente, conectando con los sentimientos y emociones que esos recuerdos (pasado), temores o anhelos (futuro) generan en el interior del individuo en el aquí y ahora. Este enfoque puede ayudar a que la persona entienda que lo que piensa y siente en el presente es un resultado de su pasado, y que el futuro dependerá -en gran medida- de lo que siembre en su momento presente. El estudio de los ciclos planetarios activos, aportará información sobre qué está en juego, y cómo se puede colaborar con los procesos astrológicos en curso.

 

Por ejemplo, si Saturno transitando está a punto de entrar en la Casa 12 de un tema natal, podemos barajar varias hipótesis interpretativas, pero todas ellas señalarían a un periodo de introspección, aislamiento, conexión con el inconsciente, asimilación interna de un ciclo individual que concluye, posibles experiencias psíquicas, espirituales, oníricas, etc. Aunque el tránsito no haya ocurrido todavía en el momento de la entrevista, nuestra interpretación lo traerá al presente a fin de que la persona pueda posicionarse y preparar el terreno. El tipo de respuesta personal que tenga el consultante ante nuestra interpretación previsional dependerá de diversos factores, entre los que destacaríamos su particular predisposición (más o menos receptiva) con respecto a lo que le explicamos de dicho tránsito saturnino. Aquí puede ser que nuestras previsiones generen cierta angustia en la persona o, por el contrario, puede ser que anhele la llegada de un periodo de introspección y aislamiento. Pero, en cualquier caso, será productivo trabajar con los sentimientos que surgen en ese momento, reflexionando sobre ellos a través del tema natal. 

 

Cabe insistir en que la teoría de las subpersonalidades y el enfoque gestalt son compatibles -en mayor o menor medida- con cualquier método astrológico que se utilice, y pueden enriquecer el trabajo interpretativo que se realiza a través de la entrevista personal. La astrología suele mostrar un enfoque exclusivamente cognitivo, que eclipsa en gran parte la dimensión vital y humana que la carta astral representa. Es por ello que el astrólogo que realiza interpretaciones de temas natales, probablemente descubrirá que su labor experimenta un cambio cualitativo al integrar estrategias vivenciales, que favorezcan una comprensión emocional e intuitiva de la carta astral. 

                                                                                                                   

© José Royo

 


BIBLIOGRAFÍA

 

BERNE, Eric (1974). ¿Qué dice usted después de decir “hola”? 2ª edición. Grijalbo.

FERRUCCI, Piero (1982). Psicosíntesis. 1ª edición. Sirio.

GREENE, Liz; SASPORTAS, Howard (1988). El desarrollo de la personalidad. 1ª edición. Urano.

MARKS, Tracy (1993). Astrología del autodescubrimiento. 1ª edición. Kier.

MARKS, Tracy (1994). Aspectos planetarios. 1ª edición. Urano.

NARANJO, Claudio (1990). La vieja y novísima gestalt. 1ª edición. Cuatro Vientos.

PERLS, Fritz (1976). El enfoque guestáltico & Testimonios de terapia. 1ª edición. Cuatro Vientos.