Soles en la sombra

"28 Congreso Ibérico de Astrología - Barcelona 2011"

El Sol y la sombra

Por José Royo


 El signo solar es la cara visible de la astrología y el factor más difundido a través de revistas y  publicaciones de gran tirada. La mayoría de personas, se interesen o no por la astrología, saben  cuál es su signo solar y se sienten identificadas con las descripciones que se ofrecen. Aunque  también hay quienes dicen no reconocerse en dichas descripciones. En estos últimos casos se  suele explicar que ello es debido a que el Sol ofrece una descripción parcial y que debe  considerarse el signo ascendente y la globalidad de la carta astral. Lo cual es correcto, pero quizás  no sea la única explicación… 

 

En cualquier caso, aun considerando la carta astral globalmente, lo cierto es que el Sol representa  un punto esencial. Y cabría preguntarse en qué medida dejamos de tratarlo como se merece,  cuando lo estudiamos como un punto más del tema natal. Habitualmente relacionamos al Sol con  el yo interno, la voluntad, la vitalidad, etc., pero podemos olvidar que el Sol también representa el  “propósito existencial del ser”. Este concepto, que puede sonar demasiado trascendente o abstracto, es un elemento clave para la interpretación de un tema natal en donde se pretenda cierta  profundidad.

 

Pero no siempre es fácil acceder a ese significado trascendente del Sol. La dificultad para  este acceso es algo similar a lo que ocurre cuando contemplamos el sol físico. Si lo miramos de  frente nos quedamos ciegos, y si nos ponemos de espaldas a él nos enfrentamos a nuestra  sombra. Esta metáfora se revela clarificadora si la relacionamos con el Sol de nuestra carta astral,  pues evidencia que por más que sea el cuerpo celeste con más presencia y protagonismo en  nuestras vidas, también es aquel que resulta más difícil mirar.  

 

Sin embargo es imprescindible conectar con esa fuente de luz para dar significado a nuestra  existencia. Es desde nuestro Sol que surgen esas preguntas existenciales que el ser humano se  plantea desde hace siglos: “¿Quién soy?… ¿De dónde vengo?... ¿Qué he venido a hacer aquí?... ¿A  dónde voy?...”. Las respuestas nunca son evidentes y mucho menos concluyentes, pero el simple  hecho de plantearlas puede conducirnos a comprensiones intuitivas que tienen trascendencia en  nuestra forma de ser y estar en la vida. 

 

Considerar estos interrogantes existenciales durante la interpretación de la carta astral −aunque  no se mencionen de forma explícita− puede dar sentido a todo lo demás. Al tratar cuestiones  concretas como la profesión, la pareja, la familia u otras, la consideración del significado  trascendente señalado por el Sol natal dará luz para una mejor gestión de cualquier aspecto  mundano o de la propia personalidad.  Por ejemplo, podemos estudiar en la carta astral la  profesión vocacional mirando el Medio Cielo y su regente, los posibles planetas en Casa 10, los  aspectos involucrados, etc., pero deberemos preguntarnos si nuestras conclusiones son coherentes con ese propósito existencial señalado por el emplazamiento del Sol pues, en caso de que no lo  sean, nuestras orientaciones carecerán de dirección y significado.

 

El Sol es el “corazón de la carta” y representa la energía vital que posibilita que el resto de  planetas cumplan su función. Es como el capitán de un barco que debe estar en el puente de  mando para que el navío avance y llegue a buen puerto. En caso contrario existe el riesgo de que  el barco vaya a la deriva. Podemos pensar que el capitán siempre estará en su puesto o, volviendo a la carta astral, que toda persona siempre estará en contacto con su Sol natal, pero ¿qué ocurre  cuando observamos que no es así?

 

A veces ocurre que al interpretar la carta astral el astrólogo se puede encontrar con personas que  parecen tener una escasa o nula conexión con su Sol natal. Existen individuos con el Sol en Cáncer  o Piscis que aparentan (y afirman) no ser emotivos, otros con el Sol en Aries o Leo que se  muestran tímidos e inseguros, o personas con el Sol en Capricornio que se comportan de forma  frívola y desorganizada.  Estos casos suponen todo un desafío para el astrólogo y un conflicto para quienes viven ajenos a ese yo esencial simbolizado por su Sol, pues frecuentemente se observa en estas personas una baja autoestima y falta de dirección en la vida.

 

El astrólogo puede tener la tentación de convencer a su cliente de que debe desarrollar esa su  potencialidad solar, aunque éste no la reconozca. Pero convencer a alguien de algo no suele ser  demasiado recomendable, ni tampoco efectivo a medio y largo plazo. Así que en la práctica será  más productivo explorar con la persona su carta astral y llevarle a una comprensión de lo que  ocurre, para argumentar la importancia que tiene su Sol natal y buscar las estrategias adecuadas  para conectar con él y expresarlo en coherencia con su emplazamiento. En esta primera etapa es  aconsejable limitarse a tratar temas de orden mundano o conductual, relacionados con el  emplazamiento y aspectos del Sol, dejando para otro momento las cuestiones trascendentales si  fuese el caso.

 

Al analizar el Sol en el tema natal, durante el estudio previo a la interpretación, podemos  sospechar posibles dificultades para su plena expresión cuando se observa:

  • Sol en Casa 12
  • Sol en conjunción estrecha con Saturno 
  • Sol sin aspectos o con aspectos débiles
  • Sol con aspectos problemáticos
  • Sol en disonancia con otros factores dominantes

 

Este último punto hace referencia a emplazamientos del Sol que pueden no presentar dificultad  por sí mismos pero que, al considerar la globalidad de la carta astral, su ubicación revela ciertos  conflictos internos que se hacen patentes para el individuo en su interacción social. O, dicho de  forma resumida, puede haber conflicto cuando la potencialidad dominante de la carta no armoniza  con la energía del Sol. Por ejemplo, alguien con un marcado predominio de elemento Aire en su  tema natal, que tenga el Sol en elemento Agua, al intentar entender la lógica de sus reacciones  podría sentirse incapaz de asumir y gestionar su propia energía emocional. En casos como este, el  individuo se identificará con otros factores de la carta astral que encuentre más fáciles, conocidos o seguros, como medida de defensa y autoprotección.

 

Carta astral de Alfonso

 

Este es el caso de “Alfonso” quien a pesar de  tener Sol-Marte-Venus en conjunción exacta en el  signo de Cáncer, explicaba que tenía una gran  dificultad para conectar con su mundo emocional.  En línea con su Ascendente Libra, Alfonso  mostraba siempre una actitud conciliadora y  dubitativa.  Por otro lado, tenía posiciones muy  estrictas en relación a la alimentación y el  cuidado del cuerpo −relacionadas con su Saturno  en Casa 6, en sextil a Mercurio acercándose a la  cúspide de la Casa 9−. Y era igualmente  destacable un ecologismo ortodoxo y una gran  sensibilidad hacia la naturaleza, coherente con su Luna en Tauro.

Carta astral de Julia

 

Otro caso es el de “Julia”, que con el  Sol  conjunto a Venus en Capricornio y recibiendo  una cuadratura de Plutón, se mostraba  extrañada ante la descripción astrológica de esta dura combinación, e insistía en que “lo que a  ella le gustaba era reírse”. Por supuesto que reír  es muy sano, pero la negación de su  potencialidad capricorniana iba a la par de una  situación afectiva y familiar insatisfactoria a  todas luces. Mirando la carta, por su discurso  podía sospecharse una fuerte identificación con  su Júpiter en Géminis –planeta guía de su carta–  en oposición a Mercurio en Sagitario, por lo  tanto planetas en recepción mutua. Pero  hablando con ella y escuchándola el Sol parecía inexistente.

Carta astral de Elena

 

Un tercer caso ilustrativo es el de “Elena” con  Sol-Saturno en Aries en conjunción exacta.  Desde hacía tiempo Elena sufría las infidelidades,  engaños y manipulaciones de su marido, pero no  era capaz de autoafirmarse y  hacerse valer. Por  cómo se explicaba, era evidente que Elena se  identificaba con su Mercurio natal −regente del  Ascendente− en Piscis y Casa 7. Un  emplazamiento que describía igualmente la  conducta engañosa y manipuladora de su esposo. Obviamente aquí su Sol en Aries también parecía  ausente o en la sombra

 

En la terminología junguiana el concepto de sombra hace referencia a “cualidades y tendencias  personales no reconocidas o negadas por el individuo, debido a su incompatibilidad con los valores y el  sistema de vida elegido”. Y en los casos en donde existe dificultad para reconocer las cualidades del  Sol, cabe pensar que pudo haber alguna experiencia conflictiva en el pasado que llevó a renunciar  a dichas cualidades, para identificarse con factores del tema natal que se sentían más seguros  aquel momento. También es posible que en el entorno familiar y socio-cultural se negasen unas  determinadas actitudes y conductas. Por ejemplo, sería el caso de alguien con un independiente  Sol en Acuario, cuya infancia se desarrolló en un medio estrictamente tradicional y conservador  que censuraba toda manifestación de libertad, rebeldía o diferenciación.

 

Vemos pues que la ocultación de un Sol en la sombra puede obedecer a factores astrológicos pero  también a condicionantes biográficos. Las posibilidades para que exista una inhibición de la  energía solar son muchas y no hay reglas fijas. Por lo que, aunque observemos determinados  factores que señalen una dificultad para la expresión del Sol, no será prudente realizar  afirmaciones definitivas respecto a cómo gestiona el individuo ese potencial. Como ya se ha dicho,  la alternativa es explorar junto con el cliente de qué manera y en qué medida está expresando su  Sol natal y, en caso de que dicha expresión se deficiente o ausente, buscar las estrategias para  favorecer una conexión.

 

El astrólogo norteamericano Stephen Arroyo en su obra Astrología, Psicología y los Cuatro  Elementos, propone el contacto físico en la naturaleza con el fuego, la tierra, el aire o el agua,  cuando hay deficiencia de alguno de estos elementos en la carta astral. Y esta misma idea podría  ser un buen punto de partida para conectar simbólicamente con el elemento del Sol natal.  Igualmente podemos sugerir actividades vinculadas al signo y casa que ocupa el Sol, o buscar  estrategias a través de los aspectos exactos que reciba. También será interesante prestar atención al momento en que un tránsito mayor active el Sol natal, o cuando éste progresado cambia de  signo. Estos son momentos en los que la energía del Sol puede ser más evidente para la persona y por lo tanto una buena ocasión para tomar conciencia de su energía.

 

La carta astral es una excelente herramienta para verse en perspectiva y tomar conciencia de uno  mismo. Esto es algo que suele apreciar la persona que asiste a la lectura de su carta astral. Pero  esa toma de conciencia no siempre es suficiente para acceder a esos soles en la sombra o para  resolver determinados conflictos que tienen su raíz en factores inconscientes. En estos casos, la  interpretación astrológica tiene un alcance limitado y es necesario recurrir a otros métodos para  conectar con la carta astral, a través de vías no cognitivas. Es aquí donde técnicas como las del  Astro-drama enmarcadas en la astrología vivencial resultan de gran utilidad, particularmente para  el trabajo en grupos.

 

Por otro lado existen enfoques como la terapia Gestalt o la Arte-terapia, o  métodos como el Astro-  ensueño guiado –por citar algunos− que se revelan de especial interés para abordar factores  inconscientes del tema natal en un trabajo individual. En referencia al Astro-ensueño guiado, hay  que decir que es un método de visualización con base astrológica y vocación terapéutica, que  combina el análisis astrológico con el trabajo con subpersonalidades  de Roberto Assagioli (1888-1974), creador de la Psicosíntesis, y con las investigaciones sobre la direccionalidad en el espacio  imaginario de Robert Desoille (1890-1966), creador del Sueño despierto dirigido.  

 

De forma resumida, en la metodología del Astro-ensueño guiado se parte de un diálogo con el  cliente para ubicar en la carta astral el arquetipo planetario que necesita ser tratado.  Posteriormente se evoca dicho arquetipo mediante técnicas de relajación y visualización, a fin de  poder interactuar con el personaje emergente en el espacio imaginario y ayudarle en su evolución.  Cuando en las sesiones de astro-ensueño guiado se aborda un Sol problemático, las imágenes que surgen dan una clara idea de cómo experimenta la persona su Sol natal, y en el proceso se genera  una metamorfosis positiva de esa energía arquetípica.

Carta astral de Nuria

 

 

Un  caso ilustrativo de un Sol en la sombra es el de  “Nuria”, que se encuentra en Cáncer y Casa 12, sin  aspectos a planetas. Su Sol es además regente de  su Ascendente, por lo que es especialmente  importante pero está particularmente aislado. Para  un primer encuentro con su Sol le propuse a Nuria  que imaginase que estaba ante la “Casa del Sol”,  luego debía llamar a la puerta y esperar que  apareciese el personaje que vivía allí. Cuando Nuria llamó a la puerta no apareció nadie.  Le pedí que volviese a llamar y finalmente, al  tercer intento, se abrió la puerta y apareció  representado a su Sol una niña de unos cinco años  que permitió a Nuria conectar con esa parte suya,  tal y como puede verse en un fragmento de aquella sesión: 

Nuria: Aparece una niña de unos cinco años. Va vestida con un mono de cuadros de  invierno, con dos coletas y botas de las de antes. Está muy contenta y alegre. Muy  fresca. Viene corriendo a abrir.

 

José: ¿Qué te llega de ella cuando la miras? 

 

N: Mucha sinceridad y franqueza, y también alegría, vida, dinamismo… 

 

J: Pregúntale qué necesita de ti… 

 

N: Que saque la niña que llevo dentro sin miedo al qué dirán, sin condicionamientos  exteriores ni complejos. Que recobre la alegría de vivir y las ganas de hacer cosas.

 

J: Pregúntale qué te puede ofrecer…

 

N: Me puede ofrecer todo porque soy yo, es mi esencia. 

 

J: ¿Qué sientes al escucharla?  N: Me emociono. Me han venido ganas de abrazarla y lo he hecho. 

 

La alegría, frescura y dinamismo de esa niña contrastaba con la actitud seria y distante que solía  mostrar Nuria, muy condicionada por su familia e imagen social. Al estudiar su carta era evidente  que la conjunción Luna-Saturno en Tauro y Casa 10 tomaba un gran protagonismo en su vida.  Además Venus en Géminis, regente de esa Luna, contribuía a intelectualizar sus vivencias, dejando poco espacio para la expresión emocional canceriana.

 

Para Nuria este encuentro con su “Sol-niña” fue muy emotivo y clarificador y, como se ha visto,  acabó en un gran abrazo entre ella y la niña. El trabajo continuó unas cuantas semanas y sería  largo explicar con detalle los diferentes momentos y diálogos de este astro-ensueño, así como  todo el proceso posterior. Pero el resultado fue que Nuria empezó a cuidar y nutrir esa parte suya,  emprendió un largo viaje y tomó decisiones importantes que le permitieron madurar y expresar su  Sol. 

 

Sabemos que ningún otro sistema ofrece la información inmediata, precisa y verificable que  proporciona la astrología. Pero en casos como el de Nuria vemos que esa información no es  suficiente. Decirle “que sufre de aislamiento” –algo que ella ya sabe−  porque tiene el Sol en Casa  12 no le ayudará, a menos que esa información vaya seguida de estrategias concretas que le  permitan encontrar una expresión positiva para ese emplazamiento. El astrólogo puede derivar a  su cliente hacia profesionales competentes para tratar un determinado conflicto, o también podría  realizar una formación adicional adecuada (en psicoterapia, medicina arte, u otras)  que le permita  realizar con su cliente un trabajo adicional con la calidad necesaria. Igualmente los profesionales  de diferentes ámbitos podrían dar un salto cualitativo en su actividad si realizasen una formación  adicional en astrología. En ambos casos la información astrológica supondrá una valiosa guía en  cualquier proceso personal.

 

Muchas veces se ha dicho que la carta astral es como un mapa de nuestra psique, en donde se  describe con precisión la orografía de nuestro territorio interno. Pero si sólo nos quedamos  mirando el mapa, nunca recorreremos los caminos evolutivos allí representados. Cabe pues animar  a la persona a que explore esos factores ocultos en la sombra que sabotean su felicidad. Y para  acceder a aquello que está oculto, o entramos en la oscuridad o lo sacamos a la luz. Esto es válido  para cualquier arquetipo que se encuentre total o parcialmente en la sombra, pero es  especialmente crucial cuando se trata de nuestro arquetipo solar, pues si el Sol no brilla en  nuestras vidas caminaremos en la penumbra...

 

© José Royo

 


BIBLIOGRAFÍA

 

ARROYO, Stephen. Astrología, psicología y los cuatro Elementos. Kier.

DESOILLE, Robert. Lecciones sobre ensueño dirigido en psicoterapia.  Amorrortu editores.

FERRUCCI, Piero. Psicosíntesis.  Sirio.

GLOUBERMAN, Dina. Imaginar es poder.  Urano.

GREENE, Liz; SASPORTAS, Howard. El desarrollo de la personalidad. Urano.

JUNG, Carl Gustav. El hombre y sus símbolos.  Paidós.

MARKS, Tracy. Astrología del autodescubrimiento.  Kier.

SCHERMER, Barbara. Astrología viva. Obelisco.

WHITMORE, Diana. Psychosynthesis counselling in action. Sage Publications.