Subpersonalidades e interpretación avanzada

Subpersonalidades astrológicas

Por José Royo


Subpersonalidades en la carta natal

 

Las subpersonalidades son como yoes o entidades psicológicas que conviven en el interior del individuo, y que se sitúan en torno a un yo personal central. Cada subpersonalidad tiene su propia percepción del mundo, con necesidades y motivaciones que pueden diferir radicalmente de las demás; y esto puede generar contradicciones y luchas internas que requieren que ese yo personal ponga orden y sea capaz de armonizarlas.

 

En la carta natal las subpersonalidades están configuradas en base a núcleos energéticos, aspectos y emplazamientos destacados; y algunos astrólogos se han interesado en integrarlas en el trabajo astrológico. Es el caso del astrólogo Howard Sasportas (1948-1992) que en su seminario Subpersonalidades y conflictos psicológicos (incluido en el libro El desarrollo de la personalidad) desarrolla esta cuestión y enumera algunos factores que pueden dar lugar a una subpersonalidad: 

  • Posición por signo del Sol, la Luna y el Ascendente.
  • Uno o más planetas en cualquiera de los cuatro ángulos. 
  • Las configuraciones de Stellium en un mismo signo.
  • El predominio o ausencia de un elemento (en el segundo caso se manifestará como “función inferior”).
  • Los planetas no aspectados.
  • Dos o más planetas del ánima (Luna, Venus, Neptuno) o del ánimus (Sol, Marte, Júpiter, Urano) en aspecto.

 A lo señalado por H. Sasportas podríamos añadir: 

  • Los planetas aislados en un elemento, 
  • El denominado planeta guía de los modelos planetarios
  • El planeta focal de una configuración

 

Naturalmente, puede haber otras ubicaciones y combinaciones que den lugar a una subpersonalidad, y que solamente podrá revelar un análisis individualizado de cada tema natal.

Carta natal de Jacques-Ives Cousteau

Tomando a modo de ejemplo la carta natal del científico ecologista Jacques-Ives Cousteau (1910-1997), para ubicar las subpersonalidades destacadas, vemos en primer lugar que la conjunción de Júpiter con el Ascendente, en Libra, da lugar a una subpersonalidad “idealista y aventurera”. 

 

Por otro lado, Neptuno-Marte en Cáncer y Casa 10, en oposición a Urano en Capricornio, hace pensar en manifestaciones irracionales, autoritarias e imprevisibles, de una subpersonalidad “radical e irascible”. 

 

La Luna en Leo y Casa 11 y regente del Medio Cielo, está aislada en Fuego (único planeta del tema natal en este elemento) y revela una subpersonalidad “apasionada con proyectos”.

 

Y la conjunción de Sol-Plutón en Géminis y Casa 9, señala una intensa subpersonalidad del “divulgadora” relacionada con la ecología.

 

Por supuesto esta es sólo una primera aproximación, y cualquiera de estas subpersonalidades puede ser ampliada y matizada. Así que, tras ubicar las principales subpersonalidades, el siguiente paso será profundizar en las implicaciones de cada una por separado, para reflexionar durante la interpretación en qué medida se están expresando y cómo lo están haciendo. 

 

Cabe recordar que las subpersonalidades pueden cooperar o competir entre ellas, ya que cada una tiene su propia percepción del mundo y manifiesta necesidades y motivaciones que pueden diferir radicalmente de las demás. El estudio de todas estas dinámicas proporciona una perspectiva global y comprensiva, que puede enriquecer significativamente el análisis interpretativo, sin que ello interfiera con el método de análisis que acostumbremos a utilizar.

  

Las subpersonalidades y el Yo

 

Habitualmente suelen coexistir entre tres y cinco subpersonalidades que se estructuran en torno a un yo personal que podemos ubicar simbólicamente en el centro de la carta natal. Este yo personal hace referencia a ese núcleo esencial del ser desde el que somos capaces de observar desapegadamente cada pensamiento, emoción o sensación, tal y como se experimenta en la práctica meditativa.

 

Como reflejo de ese yo personal, existe un Yo Transpersonal de naturaleza espiritual que vincula al individuo con la Divinidad, con el Todo, con la Unidad… Podemos representar simbólicamente este Yo Transpersonal igualmente en el centro de la carta natal, pero en un plano superior, conectado verticalmente por encima del yo personal, como contemplando “a vista de pájaro” toda la carta.

 

En la ilustración puede verse la conexión vertical del yo personal con el Yo Transpersonal. Las subpersonalidades representadas alrededor a diferentes alturas, estarán más o menos elevadas en función del grado de conciencia con que se expresen.

En realidad, el yo personal y el Yo Transpersonal representan dos niveles de manifestación de una única realidad existencial y, como en un ascensor imaginario, la altura en la que se vaya ubicando la conciencia individual influirá en la manifestación más o menos elevada de cada una de las subpersonalidades. 

 

Las subpersonalidades por separado, suelen presentar un alto grado de autonomía y se desarrollan a partir de las experiencias que les procuramos. Así que, en un mismo individuo, pueden coexistir subpersonalidades evolucionadas junto con otras que se expresan de forma burda o desconsiderada. Algo que dependerá de la propia biografía y del nivel de conciencia que tenga el yo personal.

 

Cabe señalar que el yo personal central no está representado por ningún factor astrológico concreto. No debe pues confundirse con el significado del Sol en la carta natal, que simboliza cualidades del yo como son la forma de expresión básica, la vitalidad, la voluntad o el propósito existencial. Sin embargo, será fundamental la conexión con dichas cualidades simbolizadas por el Sol natal, ya que sirve de camino o puente para acceder a ese yo personal central en el proceso de elevación hacia el Yo Transpersonal. 

 

Identificación y desidentificación

 

La carta natal revela los emplazamientos que pueden dar lugar a las subpersonalidades destacadas, pero que el individuo se identifique preferentemente con una u otra subpersonalidad en particular, dependerá, tal y como se ha dicho, de la propia biografía personal, del nivel de conciencia y de otras variables. Además, una subpersonalidad puede emerger temporalmente activada por un tránsito o progresión, para luego quedar relegada a un segundo plano debido a la influencia de otras subpersonalidades dominantes. 

 

La identificación y desidentificación voluntaria con las subpersonalidades sólo es posible cuando existe un sólido yo personal que decide. Si no existe la voluntad consciente de ese yo personal, el individuo se identificará inconscientemente con una subpersonalidad que le sea fácil o familiar. Y, en este caso, se manifestará desde ella compulsivamente, aunque su comportamiento pueda estar en contradicción con los valores que dicta su propia conciencia. Esto es algo que se evidencia cuando, tras una determinada actuación, el individuo dice desconcertado: “No era yo mismo…”. Pero también puede ocurrir que, lejos de toda reflexión, el individuo se autoafirme sentenciando: “Es que yo soy así…”

Identificación y desidentificación del yo

 

En la figura 1, el Yo personal en el centro se identifica y desidentifica a voluntad con cualquiera de sus subpersonalidades, en función de las situaciones existenciales que se van planteando.

 

Identificación inconsciente con una subpersonalidad

 

En la figura 2, el Yo personal ha abandonado su centro para identificarse inconscientemente con una subpersonalidad. Desde esta ubicación descentrada no tiene perspectiva ni capacidad para gestionar el resto de sus subpersonalidades, y además está a expensas de los automatismos conductuales de la subpersonalidad con la que se ha identificado. 

 

Idealmente, la manifestación adecuada de una subpersonalidad debe ir seguida de un regreso al centro al acabar la acción. Por ejemplo, si existe una subpersonalidad “alegre y fiestera” será adecuado identificarse con ella y activarla en la celebración de un cumpleaños, para luego regresar al centro cuando acabe el evento, pues no sería adecuado mantenerla si se debe asistir a una sesión de yoga o a una conferencia. Esto que parece obvio no siempre se cumple, y es frecuente observar cómo hay personas que tienen repetidamente conductas que están fuera de lugar.

 

Dicho de otra forma, si se abandona o ignora ese centro mencionado, la actuación será descentrada. Por ejemplo, la identificación inconsciente y permanente con una subpersonalidad “guerrera” puede llevar a adherirse a dicha subpersonalidad abordando cualquier situación laboral, ideológica, afectiva, etc., como si fuese una lucha en que hay que ganar, con las consecuencias indeseadas que esto puede generar.

 

Y es que cuando la identificación es inconsciente uno cree que es una subpersonalidad, pero cuando hay una toma de conciencia uno sabe que tiene determinadas subpersonalidades a su disposición. En este segundo supuesto se podrá decidir si uno se expresa o no desde una determinada subpersonalidad, y cuando es apropiado hacerlo. 

 

El reconocimiento y la aceptación de las subpersonalidades reveladas en la carta natal es una cuestión clave en el proceso de autoconocimiento y evolución personal. Para profundizar en ellas y elevar su manifestación, las técnicas de visualización guiada se han demostrado particularmente eficaces.

 

© José Royo

Girona, 2026


Ver en "Mis libros":   Visualización guiada en psicoterapia  Encuentro con las subpersonalidades internas